La fragancia de una rosa te hace olvidar el dolor.
Cierras los ojos, hueles una y de inmediato te imaginas en medio de un campo lleno de ellas, de diferentes colores y tamaños.
El color de la rosa impacta la vista a metros de distancia.
Su belleza brilla y alumbra al mundo con luz simple, pero pura.
Es color. Sobre gris. Sobre tristeza.
Que seamos más como las rosas.
Que podamos mostrar nuestras cicatrices como ellas desfilan sus púas.

