Soy rígido, pero la corriente del agua me mueve a su antojo. En sus brazos pierdo el control que tanto anhelo. No soy nada ante el poderío del océano, siempre dispuesto a recordarme que le pertenezco, que soy su marioneta. Y disfruto saberlo, porque me hace descansar de mí mismo.
Etiqueta: Aceptación
Diario: la luz se apaga y la oscuridad es devorada por los rayos del sol
Hay magia sanadora en reconocer que todavía nos falta atravesar muchos caminos escarpados desconocidos, repletos de piedritas puntiagudas que lastiman las rodillas si caemos.


