Tu susurro escondido en el viento calma los corazones que esperaban milagros que no se cumplieron. Mandaste ángeles a consolarnos, pero no tienen alas ni se parecen a nosotros. Son troncos de árboles con las ramas abiertas, esperando que nos acerquemos a meter entre sus ranuras las oraciones que no llegan hasta el cielo por el ruido de los carros.
Etiqueta: dolor
Diario: la muerte dijo «toc, toc»
¿Cómo es posible? Nadie lo sabe, pero lo logramos. Avanzamos con las manos magulladas y los cuerpos hinchados, con la sangre infectada y el dolor acumulado por todas las oraciones que nunca elevamos.


