Hay magia sanadora en reconocer que todavía nos falta atravesar muchos caminos escarpados desconocidos, repletos de piedritas puntiagudas que lastiman las rodillas si caemos.
Hay magia sanadora en reconocer que todavía nos falta atravesar muchos caminos escarpados desconocidos, repletos de piedritas puntiagudas que lastiman las rodillas si caemos.