La paternidad podrá ser lo que sea que los humanos quieran llamarle. Pero si no me permite saborear ocasionalmente una taza de café, especialmente tras haber complacido los deseos de toda mi familia, no la quiero.
La paternidad podrá ser lo que sea que los humanos quieran llamarle. Pero si no me permite saborear ocasionalmente una taza de café, especialmente tras haber complacido los deseos de toda mi familia, no la quiero.