Tu susurro escondido en el viento calma los corazones que esperaban milagros que no se cumplieron. Mandaste ángeles a consolarnos, pero no tienen alas ni se parecen a nosotros. Son troncos de árboles con las ramas abiertas, esperando que nos acerquemos a meter entre sus ranuras las oraciones que no llegan hasta el cielo por el ruido de los carros.
Etiqueta: mundo
«Después de leer todas estas cosas, ¿quién querrá trabajar contigo?»
Para explicar mejor la función que cumple este blog en mi vida, se me ocurre remontarme al período de la peste negra, durante la Edad Media. En aquel entonces, los doctores no sabían cómo enfrentarse a esa enfermedad, que acabaría por exterminar a la mitad de Europa.


