
Domingo 2 de octubre de 2022
Hoy inicia un nuevo capítulo en mi vida. Por sobre todas las cosas, estoy agradecido. Eso antes que nada y todo. Me encuentro viviendo una de las mejores etapas de mi vida, rodeado de amor puro y verdadero. Estoy rebosante de agradecimiento por absolutamente todo: lo bueno y lo menos fenomenal; lo bello y lo no tan espectacular.
A Dios, a mi familia y a todos mis amigos: gracias infinitas. No cambiaría nada de este momento. Ni siquiera aquello que me disgusta un poco. Entiendo cómo todo baila armoniosamente al ritmo de los planes perfectos de la vida, comprendo cómo todo busca el sentido vital, aunque a veces no lo entendamos.
Me voy de Panamá lleno de amor. No sabía que la gente me quería tanto dentro y fuera de mi país. La preocupación y atenciones de quienes me rodean han sobrepasado toda expectativa mediocre que tenía.
Ha sido un placer recibir tanto. Solo espero poder retribuir cada cc de amor que me ha sido regalado. El amor se presta. Yo lo quiero devolver. Confirmo que ser y sentirse amado es una lumbrera. Confirmo que se puede llorar de agradecimiento. Confirmo que amo a mi familia y a mis amigos. Confirmo que quien más ama, más sufre. Pero sin amor la vida no es sostenible.
Confirmo que el amor es lo único que importa, lo único que vale la pena. El amor es respirar profundo en la cima ventosa de una montaña rodeada de decenas de miles de árboles centenarios, inmensos y frondosos.
El amor es aire puro directo al alma. El amor es lo que nos mueve. Amar es florecer y aferrarse a los colores de la vida.
