Alguacil de cuero

Acaricia a tu alguacil de cuero. Ese que con su velo satinado enrolla el flujo de tus intenciones. Aquel vaso de cristal al que no te cansas de buscarle grietas.

A un metro de mí

Viniste conmigo a la terraza y estás ahí, a un metro de distancia, pero aquí. Es tu forma de decir: "te amo". Y yo a ti.

El Santo de Venus

Tu susurro escondido en el viento calma los corazones que esperaban milagros que no se cumplieron. Mandaste ángeles a consolarnos, pero no tienen alas ni se parecen a nosotros. Son troncos de árboles con las ramas abiertas, esperando que nos acerquemos a meter entre sus ranuras las oraciones que no llegan hasta el cielo por el ruido de los carros.

Cuéntame de arriba

¿A qué huele el cielo y quién se encarga de reemplazar el aceite esencial del difusor? ¿Qué flores exóticas hay ahí? Susúrrame los secretos celestiales. Ya me conoces: quiero saberlo todo.

Conjuro

Que nunca encuentres la salida de mi laberinto. Que se pierdan todas las llaves que puedan librarte de mí y ponerte en marcha.