Alguacil de cuero

Acaricia a tu alguacil de cuero. Ese que con su velo satinado enrolla el flujo de tus intenciones. Aquel vaso de cristal al que no te cansas de buscarle grietas.

Un homosexual creyente

En medio de ese conflicto interno, apareció una señal inesperada durante un viaje a París. Entré por curiosidad a una librería y, recorriendo los pasillos, el nombre de un libro llamó mi atención: The Koran and the Flesh (El Corán y la carne, en español), de Ludovic-Mohamed Zahed.