¿Será el sabor del mar?

Soy rígido, pero la corriente del agua me mueve a su antojo. En sus brazos pierdo el control que tanto anhelo. No soy nada ante el poderío del océano, siempre dispuesto a recordarme que le pertenezco, que soy su marioneta. Y disfruto saberlo, porque me hace descansar de mí mismo.

Diario: «mente inmamable a las 3:00 a.m.»

Mi mente me mantiene despierto a las tres de la madrugada pensando en todo este sinsentido. No hay tregua. Vivo entre el agradecimiento y la alegría de la vida, y la ansiedad y obsesiones de mi cabeza. Vivo y no vivo. Vivo a pesar de. Así he sido desde niño. Lo importante es que nada de esa mierda me nubla totalmente.

Diario: mar embotellado

Las inseguridades son recordatorios de heridas abiertas. No deben ser tomadas demasiado en serio ni consideradas determinantes. No deben detener nuestro camino hacia la meta...

La simulación del verano europeo idílico

Este verano hemos decidido entregarnos al placer de que, ahora mismo, la luz del sol no se apaga hasta las 10 de la noche y aquí, en la parte del mundo donde vivimos en este instante, no hay colonos tratando de echarnos ni matarnos.

Diario: concierto de pajaritos

Subestimé vivir al lado de un parque en Ciudad de Panamá y que su núcleo fuese un fructífero y viejo árbol poblado de aves en las mañanas y de murciélagos por las noches. También di por sentados la brisa tropical y la luz del sol panameño, que aviva potentemente el espíritu.